El día 14 de Abril  con
 MARTA NAVARRO 
 MIGUEL ÁNGEL ORDOVÁS 
 CHARO DE LA VARGA 
Y MUSICA CON GUSTAVO (De Don Nadie)
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Del, con, y del, sin

Eso, eso, poemas y relatos, salidos, obscenos, picantes, peligrosos,  polvos al curry, dulces y guarros al mismo tiempo, chic@s mal@s, sí, sí, sí, que gusto, mmm!. Estos son los cimientos sobre los que se asienta la vida, el sustento vitalicio de la humanidad, la humedad y el mojo. A mojarrr!. Describe lo más escabroso y desenfrenado. Necesitamos nuevas logísticas amatorias para redescubrir el placer del con, y del sin. Esa poesía y narrativa erótica,  pasada de moda, pasada de rosca, de carne y de pescado que ni satisface ni excita, tiene que volver a estar. ¿Estamos?.

Pepe Montero

EROZITAS II


Se convoca el segundo concurso de POESÍA y RELATO ERÓTICO organizado por la Asociación Cultural “La Casa de Zitas”, Zaragoza.

Descripción de la convocatoria:
1.- Los trabajos se presentarán en las modalidades de relato corto o poesía.
2.- Las obras serán originales e inéditas. Escritos a máquina u ordenador. La extensión máxima será de 30 líneas tanto para poesía como para relato. Letra Arial. Doble espacio. Tamaño fuente 12 caracteres.
3.- De temática erótica, podrán participar escritoras y escritores de cualquier nacionalidad con textos en castellano.
4.- El periodo de recepción de las obras permanecerá abierto desde el 5 de marzo hasta el 4 de abril del 2012, teniendo lugar el fallo del jurado el próximo mes de mayo.
5.- La dirección a la que pueden enviar sus trabajos es lacasadezitas@gmail.com.

El Certamen está dotado con:
1.- Los tres primeros relatos y tres primeras poesías seleccionados recibirán una camiseta personalizada por artista local y diploma acreditativo.
2.- Así mismo los diez mejores serán obsequiados con un c.d. con la grabación de sus textos.
3.- Habrá una selección de los mejores textos que serán leídos por reconocidos rapsodas, grabados y colgados en el blog de “La Casa de Zitas”. Otros se incluirán en formato texto.


En septiembre se realizará una perfomance teniendo como base los trabajos recibidos. Lugar La Casa de Zitas, C/. Santa Isabel nº 5, Zaragoza 50006. Quienes estén interesados en leer su texto, deberán comunicarlo al enviar la obra. La fecha, nombres de rapsodas y demás serán anunciados en el blog lacasadezitas y en facebook.
Rapsodas: Luis Trébol y Elena Garrido
Los participantes en este certamen dan su consentimiento a la Asociación Cultural “La Casa de Zitas” para su difusión y promoción.

ELENA GARRIDO

Podía decirse que es actriz, presentadora, poeta, rapsoda, mimo, acompañante.
Se llama Elena y pone voz y pulsiones a Nuestras Pulsiones que también son la de ella.
Podía decirse que es soñadora, directora de teatro, saltimbanqui, titiritera.
Se llama Elena y está con nosotros.
Sin ella La Casa de Zitas sería más triste.

MAQUINARIA HUMEDECIDA














MAQUINARIA HUMEDECIDA

El tranvia se llena de chicas
a las cinco cuarentaycinco
chicas que salen del colegio
con faldas de cuadros y medias verdes

A esa hora, esta atardeciendo
el maquinista apaga las luces
todo el mundo enmudece
las chicas miran sus móviles
hablan de redes sociales

La gente es ajena – o quizá nunca-
han mirado por la cerradura
las colegialas se mueven y se tocan el pelo
rien torciendo la boca, comen pipas.


Poco importa lo que pensemos
ellas se sostienen sobre altas y delgadas piernas
y contestan sus sms desafiantes
aquel recinto se convierte en el tunel del erotismo
y las máquinas expendedoras se humedecen
dejando de funcionar

La primera huelga electrónica

Una de ellas abre su mochila
y saca su merienda
el resto la miran envidiosas
Algunas se retocaran los labios

Quizá no sea mala idea
quedarse a vivir en el tranvia
-pero sin obras-

Acotado




Son las once horas, doce minutos y trece segundos. Tengo cuatro euros, veintisiete céntimos y una tarjeta en números rojos. Es el enésimo currículo que entrego esta mañana, recibo el mismo gesto adusto de la señorita que lo acoge momentáneamente.
Limpio el sudor que se empecina en correr por mi torso, por marcar mis axilas y el cuello de esta camisa desencajada. Un sudor recalcitrante, que avisa “es un hombre maldito, esquívalo”.
Me esperan tres hijos, una mujer y los abuelos en una casa semivacía. Muchos ojos hundidos, esperando… ¿Qué?
-No puedo, me falta valor –te repito.
-Es un instante y acabas con todo –cautiva el susurro.
La inhóspita calle sostiene nuestros pies. Los suyos firmes con una determinación clara, tapizados de ocasos; como compañía los restos de mi imagen borrándose entre brumas de impotencia.
Pese a todo tengo el convencimiento de que sólo me separan unas minucias de este destino. Algo más adelante se halla el árbol, el lugar donde me cité con el acomodo.
-No tengas dudas, he recibido tu mensaje –insiste.
Avanzo temeroso. -¿Has traído la soga? –le pregunto.
Esta vez es mi propia voz la que me responde –Como no. Estamos juntos en esto. No olvides que vine para ayudarte.

Esther Andaluz




PISCINAS Y TOBOGANES




Con un bañador de estampados de Joan Miró

y con dieciseis años

Te creias el rey

de los toboganes del parque acuatico



La conociste en la piscina

era la amiga de la que siendo pobre entonces

despues se volveria rica

Hablasteis y te diste cuenta de que apènas tenia pechos.



Después, como pasa muchas veces

metiste la cuarta y quisiste que todo fuese demasiado deprisa

tardes de helados y casettes

el turbador encanto de todo lo que la acompañaba

pronto pensariais

que oscuras se quedan las terrazas cuando estan recogidas.



Una novia como una camiseta

es posible que aun tuvieras corazón.



Luis Roser

De repente, la música

De repente, la música.
Fulgor
inmemorial, emerge de lo absorto
y se estaciona
en estas anhelantes adyacencias
del silencio.


Mientras alguien se apropia,
estupidez supina.
¿Dónde se guarda lo bello?
no más allá de lo constreñido.
Sobrecogida,
veo caer la lluvia necesaria.
Los sauces, aún vestidos
renuevan esperanzas
sobre la tierra húmeda.
Una sonrisa  viva
asomará y al tiempo
 llenará los espacios
de  aquellas  tardes lentas.

Montse Grao 

ANTES DE FREGAR, BARRER




Si en otros poemas que escribiste,
el protagonista eras siempre tú,
y el pugilismo de tus brazos masturbatorios,
pide perdón, promete cambiar y, todo se andará.

Si hiciste versos acerca del amor,
dejándote llevar de rimas y fantasías metafóricas
en las que sublimabas, sueños, miradas, suspiros,
anhelos, deseos, nostalgias, ojeras,
cielos, lluvias, lunas, hiedras, lagos,
mares, bahías, faros, palmeras y felaciones
con una seriedad casi absoluta,
tranquilo, a punto estás de rectificar tus errores.

Si jugaste con las palabras, miedo, muerte, suicidio,
lamento, fiebre, horror, sed, desesperanza,
vejez, angustia, lágrima, terror, pesadilla, dolor,
sollozo, soledad, azufre, cadáver, sombra, féretro,
cenizas, lápida y epitafio, por favor,
dí, que sólo pretendías tirarle los tejos a la vida y,
formatear el disco duro de tus fobias.
Pero eso te llevó toda una vida,
estúpido.

Si fuiste mejor amante que marido,
más artesano que artista,
cotilla antes que enigma,
insaciable por sociable,
ciego a la ciencia, y a tu conciencia,
si creaste ruidos pasándolos por melodías,
y practicaste el incesto contigo mismo,
confiesa que has decidido por fín reformarte
y deja de dar la vara.

Pepe Montero



Caen las noches de abril,
violeta temblorosa,
los dedos pasan vencidos
sobre todos los abismos
en que te busco,
las uñas se funden tristes,
no se engañan.

La cama huele a saxo y chirigota,
cierro los ojos agolpados,
corazón duro,
 cabeza apoya
contra las ocho de la mañana
en el cuerpo que descanso.

Sobre las noches de abril,
caen las cuarenta en  bastos.

              S. Manrique

AHORA


Ahora

que es sábado y respiro,
las luces de los coches
van a buscar el mar en el olvido.
Desde el cristal,
la ciudad permanece oscura
como el desván donde guardé tus huesos
y mi pan.
Tres focos me vigilan
desde la nube gris de los decoros
que amanecen…


Ahora que escribo,
no pido perdón,
sobre tu mesa, tu folio y tu música
la última versión
de cenicienta a las doce,
me enciendo un cigarrillo
para subir al horóscopo amarillo
y bajar al enchufe perdido
entre los periódicos.


Ahora,
que voy a salir con el antojo verde
de mi rana,
te dejo un poemario,
- cargado de ceniza el cenicero,-
delgado
como la revista mojada
y las farolas titilantes
de espanto
en ese cielo que no te deja ver el suelo
mojado
ni el autobús,
el semanario , los libros, el jarrón
la encimera, las copas de champán
o esas dulces galletas….de mazapán….

Ahora
que es sábado, las doce,
nos vamos a encontrar,
la carretera, el corazón, las estrellas
o el mar…..




                   Belén López

LUCÍA





Te puedo hablar de Lucía,



de sus letras, de sus rayujos imprecisos


por la falta de colegio.


Puedo nombrar alguna de sus cargas:


Un hijo esquizofrénico,


otro camello de poca monta,


una nieta con doce años,


hija de una hija que no le habla.


Una nieta que comienza a encelarse,


"cualquier día viene con bombo"


Recuerda, tal vez, otro hijo,


no sabe si de pesca en estos mares


o quizás en otro continente.


Te puedo hablar de desamores.


De un tipejo gemelo,


de vez en cuando aparece,


se acuesta con ella. Ya, de madrugada,


sale en busca de alguna moneda


que engaña a la puta de turno.


Te puedo hablar de su otro gemelo


que vuelve a subir...y Lucía no sabe


si tiene mucha marcha o es que acabó


con todas las putas generosas.


Y entre hombre y hombre


pasa copa y copa.


Entre guardias y médicos


pasa ginebra o lo que haya.


Que cada día es más dura la vida


y llegan menos alegrías


                     Esther Andaluz

TRAS EL CRISTAL



Tras el cristal
veo nacer la tarde;
con ella,
el único sentido de la vida.
Aún está verde el parque,
un insolente verde
negándose a anunciar
el otoño reciente.
Hay árboles de ocres tempraneros
sin embargo,
el sauce está completo,
esperando el deshaogo de la noche.
El sol, caliente todavía,
ilumina el metal de los columpios,
todo brilla esta tarde:
los abuelos sentados,
los padres vigilando
el juego de los niños,
la bici,
la pelota,
las risas y los gritos.
Las risas son los niños,
niños,
          niños,
                     los niños,

                      
                   Montse Grao

(fotografía extraída del blog Alta Mar)
       

SI VAGO POR MI PIEL





Si vago por mi piel, y estoy ausente,
¿en qué parte de mi alma
te has perdido?

Cuánta sed
me ha saciado tu boca,
cuántas caricias
al encontrar tus brazos
cuánta distancia muda,
cuánto grito sin eco.

Se me olvida tu rostro,
no me tardes,
que en la noche te llamo
y no hay respuestas.

Concha Vicente Esteban

(pintura: La Memoria de Magritte)

VOCES DE TIEMPO




Yo tenía
alas como rayos.
palmas sonoras
atrapadas
en un cruce de caricias,
vuelo alargado
que atormentó los cielos.

Más allá
vi tus manos
-casi conmiseración-
deshacerse
entre mis brazos.

Trinidad Ruiz Marcellán

(pintura de Norberto Fuertes)

de "SONETOS VOTIVOS"






Entre los tibios muslos te palpita
un negro corazón febril y hendido
de remoto y sonámbulo latido
que entre oscuras raíces se suscita;

un corazón velludo que me invita,
más que el otro cordial y estremecido,
a entrar como en mi casa y en mi nido
hasta tocar el grito que te habita.

Cuando yaces desnuda toda, cuando
te abres de piernas ávida y temblando
y hasta tu fondo frente a mí te hiendes,

un corazón puedes abrir y si entro
con la lengua en la entraña que me tiendes,
puedo besar tu corazón por dentro.

                                                          Tomás Segovia

                                  (pintura de Hopper)

HAY UN COLCHÓN


Hay un colchón para los tres y ellos
lo hacen a mi lado.
Sus cuerpos son hermosos
sus pieles suaves.
Su golpear sobre el colchón
me bate
y desbarata.
Un día amé a un hombre en vano
-no fuí capaz de hacer que me amara por encima de sus ambiciones-
Ahora él reposa,
satisfecho o no,
a mi lado.
Mañana, probablemente,
él se acueste sobre mí
(yo no querré acostarme sobre él)
y su cuerpo me golpee meciéndome
como las olas mecen a los ahogados.

                              Miriam Reyes.

(Pintura: Dino Valls)

DE CUANDO ESTUVE LOCO

De cuando estuve loco aún conservo
el carné de majara en la cartera,
un plano detallado del infierno,
un cielo con pirañas y goteras,
un prontuario en la comisaría,
un frasco con pastillas de colores,
la carta con la que te despedías
y remedios varios contra el mal de amores.

Ahora voy rumbo al sur a sentar plaza
desdeñando otros puntos cardinales
y el sol encarcelado en la terraza.
Voy rumbo al sur buscando
tus besos espirales.

Atrás dejo kilometros de afueras,
aire por respirar, luces en rojo.
Hacia donde señalan tus pezones
voy a toda pastilla
dando gas a la moto.

De cuando estuve loco aún conservo
un par de gramos de delirio en rama,
por si atacan con su razón los cuerdos
y un viento fuerza 6 de tramontana;
el vicio de escribir por las paredes
pareados de amor y la manía,
de buscarte entre todas las mujeres
que en horas bajas me hacen compañía.

Cuando rozo tus pétalos, nenúfar
que sobrevive en aguas estancadas,
saltan chispas, los cables se me cruzan,
se me sube el mercurio
y me salta la alarma.

Mono de tí que me obliga a llevarte
en sobres rojos liofilizada
para tomarte cuando me apeteces
en sorbos cortos al
sufrir la madrugada.

Te escribo desde un área de servicio
donde sólo me ofrecen gasolina.
Puedes llamarme a cobro revertido
desde la caracola de la esquina.

        Tito Muñoz y Joan Manuel Serrat

LOS DÍAS Y LA NIEVE



Atardece en la colina de tus labios.
El húmedo viento de abril
nos devuelve
las horas perdidas,
los días furtivos,
todo el amor incautado
sin previo aviso.

Atardece,
y son  las cálidas
huellas del deseo
las que abren manantiales
y fronteras de fuego.
Murmullos de jade recorren caminos
largo tiempo inescrutables.
Atardece,
y en tus labios empieza la aventura.

Marta Navarro García

DESTINO











Vivo como animal sin disciplina
y en la tierra viajo sin maleta
corrí del Sur al Norte y no hallo meta
y andando calles no ví nunca una esqina

Me senté en una silla de cocina
y una mujer de pie me dió etiqueta
me puso el pan delante como teta
me creí sano y salvo en su retina

Pero mi hambre mayor es de camino
mi sed de abiertas rutas y mi sueño
ser como el viento de la vida acaso

No puedo estarme quieto es mi destino
correr hasta la muerte y soy pequeño
cuando tú de la mano me abres paso

                         Carlos Edmundo de Ory