sábado, 16 de octubre de 2010

NOTICIA NATURAL


Abrazarte al salir junto a la puerta,

en camisón, descalza, despeinada,

blanda y mimosa de haber sido amada,

tibia de sábanas y mal despierta.


Y respirar en tu pechera abierta

la leve y tenebrosa bocanada

que sube de tu sexo caldeada

oliendo a pozo y algas y agua muerta;


oliendo a hongos metálicos, a fosa,

a sombra macerada, a exangüe yodo,

a fiebre en pena, a fósiles humores,

a exhaustos émbolos y a cal mucosa


-y añorar todo el día de este modo

una perversa Ítaca de olores.
Tomás Segovia.

3 comentarios:

Mikaela-z dijo...

bello

Anónimo dijo...

Bellísimo.

Alber dijo...

Me gusta Tomás Segovia. Ese escritor que en unos versos confiesa (o se le escapa...) el Edipo que nos gana a muchos hombres en las noches de luna llena:

"Por ti he empezado a descifrar
los signos de la vida,
de ti quisiera haberla recibido".