jueves, 26 de noviembre de 2009

LA EXTRAÑA SITUACIÓN DEL HOMBRE QUE VIVIÓ RECLUIDO COPIANDO LA MASCOTA PROMOCIONAL COBI





Segunda parte y final


Me aislé de la poca familia que me quedaba, solo una tía lejana que hacía años que no veía, mis padres murieron hace años. Mi hermana un día me dijo que estaba loco y que tenía que elegir entre ella y los cobis. Y claro, elegí los COBIS.
Oiga, ¿ Opine, diga algo, Ustedes que saben tanto o eso dicen ¿ Como se puede tratar así a una persona hacerle que elija entre una hermana y su pasión por los COBIS …..Yo no me lo pensé, mi hermana es una egoísta, cualquiera en mi situación hubiese hecho lo mismo.

El primer año en la casa decidí hacerme vegetariano, comer carne para mí, después de que la sociedad de consumo me hubiera repudiado había dejado de tener sentido
La casa era perfecta, grande, antigua, de piedra, en un pueblo vacío del pirineo, o eso es lo que yo creí en un principio. Arreglé la huerta trasera de la casa, me costó lo mío, menuda estaba!!!!....así comencé mi nueva vida, me dejé crecer la barba y el pelo.

Fueron días bonitos….me suscribí a varias revistas que me enviaron todos los modelos de los COBIS japoneses, me levantaba temprano por la mañana, realizaba mis ejercicios de meditación, desayunaba algún zumo natural y me ponía a la tarea de dibujar COBIS, readaptar otros que ya había hecho….hacer versiones para los países del este, asiáticos, africanos, oceánicos…siempre pensando que esta dura labor que yo llevaba realizando se vería recompensada algún día.


Así estuve tres años, ¿no le he dicho que en el pueblo vivía alguien además de mi?, hasta a mi me costó darme cuenta ya que en muchos meses no la vi ni una sola vez, pero yo notaba que no estaba solo,…no sé…. A ver si me entiende….eran pequeñas cosas, detalles, como encontrarme cambiado de sitio un COBI torero que acababa de pintar con acuarelas y lo había dejado en el área de secado del huerto u otra vez que me desapareció el boceto definitivo del COBI cosmonauta con el que llevaba trabajando dos meses.

Al principio no le presté mucha importancia, yo seguía con mi rutina, mi huerto, me había hecho naturista y empecé a ir todo el día desnudo.Decidí eliminar todo rastro de tecnología de la casa, la luz, el frigorífico, el teléfono, por supuesto... ¿para que quería yo teléfono?, si no tenía nada que hablar con nadie….

Quité los relojes y el mío de pulsera lo tiré al río.Pronto comencé a obsesionarme con la idea de que había alguien que en todo momento me observaba, al final me decidí a dar varias vueltas al pueblo, abría puertas miraba a través de los rotos muros, pero nada, estaba solo.Comencé a no dormir bien, aquella dulce soledad que desde hacía años me había acogido comenzaba a angustiarme, oía ruidos, extrañas risas apagadas como de una mujer desdentada, yo me revolvía en la cama agarrando las sábanas de seda ecológica y abrazándome a un COBI aborigen que yo mismo inventado y que mandé hacer a una empresa de juguetes de Alicante.


Cada día estaba más irritable, incluso había modelos de COBIS que me inspiraban desconfianza. Un día me enfadé tanto que fui a tirar el COBI bombero al basurero ecológico que yo mismo me había hecho….ese COBI era mi joya más preciada, el primero… pero también era el culpable de que todo aquello comenzase a desmoronarse.

Al salir a tirarlo fue cuando la ví agachada junto a unos arbustos, me miró con una extraña mirada, con el brillo que da la envidia y las ansias de poseer lo ajeno…salió corriendo y entonces ví que se trataba de una viejecilla toda vestida de negro, intenté salir tras ella, pero el miedo me paralizaba, solo me detuve unos momentos antes de entrar en casa a recoger un COBI con la cabeza cortada que al salir corriendo se le había caído de las faldas.

Esa misma noche sentado en mi mesa de dibujo a la luz de las velas fue cuando escuche a traves de una de las ventanas esa risa que llevaba tiempo atormentándome y una voz susurrante y maliciosa que me dijo…LO SÉ TODO, ESTÁS LOCO, LOSE TODOOOOOOOOOO, y dejó arrastrar la última sílaba hasta desaparecer por completo de una forma que me provocó un espasmo que me hizo caerme de la silla arrastrando conmigo varios COBIS circenses que salieron despedidos.

Me quedé en el suelo unos segundos, pero solo eso, unos segundos, una fuerza que no era humana me hizo levantarme de un salto y salir corriendo en su busca, la noche era oscura había pasado el verano y yo sentía frío corriendo como un loco desnudo por las calles vacías de aquel pueblo.
Al final vi una luz y una pequeña puerta abierta, entré sin pensármelo a una amplia habitación bien iluminada, con una gran mesa central llena de pantallas planas de ordenador, me quedé parado delante de todo aquello, los ordenadores portátiles, impresoras, cajas metálicas de donde salian multitud de cables de colores..., paralizado y con la boca abierta de que todo aquello hubiese estado a escasos metros de mi casa... mientras tanto el silencio, el silencio de la noche solo roto por el sonido del viento.

De repente un sonido ajeno me sobresaltó, era el sonido de un fax, algo que yo no oía desde hace años, me acerqué y cogí la hoja impresa que acababa de salir, comencé a leer y de repente vi mi nombre en el encabezamiento y un texto en negrita que decía, URGENTE, SE NECESITAN ÚLTIMOS INFORMES PARA EL PROGRAMA DE MAÑANA.¿Se da cuenta doctor?, ¿mi nombre? , aquel papel se me cayó al suelo y eso no fue lo peor, sobre la mesa habían muchas revistas, quizás 20 o 30 algunas de ellas con mi cara, otras en las que yo salía desnudo en el huerto…..otra en la que salía mi hermana sentada en el plató de uno de esos programas de cotilleo, también habían cds, cintas de video, Dvds., cogí uno y lo puse, en la carátula ponía en letras rojas una fecha de hacía escasamente unos días, me quedé pegado a la silla en la pantalla en ella me veía a mi desnudo como en ese mismo momento estaba saliendo al huerto y tendiendo con unas pinzas unos dibujos de unos COBIS todavía sin catalogar.

Un escalofrío recorrió mi espalda de arriba abajo y tuve un presentimiento mirando todas aquellas ridículas revistas esparcidas por la mesa, me conecté a Internet y puse mi nombre en un buscador, aparecieron casi dos millones de entradas, pinché en la primera y me llevó a la pagina de videos youtube en la que habían más de cien videos, entré en el primero de ellos y vi una escena en la que yo estaba bañando en una pila del huerto a mi peluche COBI aborigen, mintras le cantaba una nana en euskera, me sentí tan ridículo, casi con el estómago lleno de piedras como el lobo de caperucita que salí poseído y aullando en mitad de la noche, llegué a mi casa y cogí una garrafa de gasolina que tenía en la parte trasera en el cuarto de la leña.


ESTABA LOCO, ¿se da cuenta?....y yo sin saber nada, ¿y nada de que?, pues eso…. De nada, yo no sabía nada.Comencé a rociarlo todo con gasolina, aquel olor tan de la sociedad que yo había aborrecido me provocaba nauseas, vi como los cobis me miraban, los vi a todos, uno por uno, callados, mirándome, en silencio, esperando lo inevitable…solo por unos momentos me vi reflejado en un espejo y me di tanta lástima que estrellé un COBI carnicero de silicona que cogí de la estantería contra el cristal que se partió en mil pedazos.Todo comenzó a arder tan rápido que yo apenas me di cuenta de nada, empecé a correr gritando y cogí la carretera de salida del pueblo, solo me giré un momento y ví a lo lejos como las llamas se elevaban al cielo devorando lo poco que quedaba ya de la casa.Me encontró un camionero que pasaba por allí tendido en la cuneta, desnudo, casi inconsciente

¿Cree usted que hice bien doctor?, quemarlo todo, olvidarlo todo, destruirlo….

Hiciste lo que debiste de hacer. No pienses más en ello.


Al salir por la puerta acompañado por una enfermera, vi como el doctor se levantaba y miraba por la ventana con expresión cansada y una mano en el bolsillo de la bata.

Por un momento, solo por un momento pude ver tras el cristal de la puerta antes de cerrarse como sacaba de su bolsillo el COBI bombero y lentamente se giraba y me sonreía.


Ya está.

11 comentarios:

Andrea uña. dijo...

Haurtxo polita sehaskan dago
zapi zuritan txit bero.
Haurtxo polita sehaskan dago
zapi zuritan txit bero.
Amonak dio, Ene potxolo!
Arren egin ba lo, lo!
Amonak dio, Ene potxolo!
Arren egin ba lo, lo!

Txakur handia etorriko da
Zuk ez badeza egiten lo.
Txakur handia etorriko da
Zuk ez badezu egiten lo.
Horregatik ba Ene potxolo!
Egin aguro lo, lo, lo
Horregatik ba, ene potxolo!
Egin aguro lo, lo, lo


Es esta la preciosa nana que cantabas en Euskera?... he leido con mucha atención el final de tu relato, y me he agobiado con tanta información, que deseaba terminase... el ambiente de locura y paranoia del que has querido llenar el relato lo has conseguido... voy a escuchar la nana, es maravillosa...

besos y gracias.

Andrea.

Andrea Uña dijo...

El niño* guapo está en su cuna
muy calentito, entre sábanas blancas
La abuela dice: qué pocholo!
Venga, duérmete.

Si no te duermes
vendrá un perro grande
Por eso, venga, pocholo
duérmete pronto.

* O niña, que en euskera normalmente no se distingue género.


La traducción de la nana...

muxus...

Andrea

LUIS ROSER RODRIGUEZ dijo...

Andre eres un sol, claro como eres rapsoda...no se como coño lo has adivinado pero esa justamente es la nana que se cita en el relato.

Con respecto al ambiente de agobio, locura y paranoia, esa esa precisamente la sensación que pretendia causar.

Un beso, muñeca

ferroviario pinelli dijo...

Me parece que tú, te quedaste dormido en el cine, viendo el show de Truman, durante las olimpiadas de Barcelona, y tienes grabados recuerdos revueltos. Jejeje.

Andrea dijo...

He puesto en mi pagina de facebook, la nana "haurtxo polita" cantada por Patricia Kelly... si podeis lo escuchais....

Bezos.

Andrea.

LUIS ROSER RODRIGUEZ dijo...

muy agudo, ferroviario, eres de los que no se quedan en la superficie....
Abrazos

pepe montero dijo...

"Por un momento, solo por un momento pude ver tras el cristal de la puerta antes de cerrarse como sacaba de su bolsillo el COBI bombero y lentamente se giraba y me sonreía".

Pero, cómo era la sonrisa; ¿maliciosa?, ¿afilada?,¿amable?, ¿diabólica?,¿elocuente?, ¿confusa?, ¿escalofriante?, ¿cómplice?, ¿aterradora?, ¿encantadora?, ¿dulce?, ¿amarga?, ¿romana?, ¿egípcia?.
Cómo, cómo era la sonrisa, Luís.

LUIS ROSER RODRIGUEZ dijo...

Esa sonrisa no es nada nuevo, es la misma sonrisa del malicioso y obsceno Dorian grey en su decrepitud o del fausto llamente en sus aposentos o del Raskolnikof de Dovstoiesky enajenado o del asesino aniñado y cojo de Capote.

No sé, ahora que lo dices, no se muy bien cual puede ser.

Si quereis os hablo de variabes sociales de la motivación extrinseca....en esto igual acierto

}(((º) dijo...

Un pasaje alucinante al fondo de la mente. divertido

columna dijo...

Pues fondo fondo no quiero, no quiero que Cobi baje y tenga que subir aterrorizado, le dejo que viva por la superficie, al pobrecico a fín de cuentas lo pusieron por ahí, sin contar con él.
Besos cobi.

Anónimo dijo...

dios mio, yo colecciono Cobis!! acabaré así??? (es que es tan mono!!)